
El vehículo estaba en manos de una persona que aseguró haberlo comprado "de buena fe" y con boleto de compraventa.




El episodio ocurrió alrededor de las 22.30 de este jueves, cuando un Ford Ka negro que había sido robado terminó incrustado contra uno de los pilares de acceso a la Escuela de Conducción de General Roca.
Según las primeras informaciones, el vehículo era conducido por una persona que escapaba tras sustraerlo y, en plena huida, perdió el control hasta impactar violentamente contra el enrejado del perímetro.
En el lugar trabajó personal de la Comisaría 3ª y de la Brigada de Criminalística, que realizó las pericias correspondientes y levantó rastros en el vehículo en busca de obtener datos relevantes para la investigación del hecho.













