
El procedimiento se realizó en la Planta de Residuos II con intervención de la Fiscalía Federal, fuerzas federales y la Policía de Río Negro.



Los integrantes de la comunidad educativa y vecinos de la Escuela 289, ubicada en calle América 1640, realizaron un abrazo simbólico a la institución.
El reclamo estuvo enfocado en la necesidad de contar con mayor seguridad en ese sector de la zona norte de la ciudad donde, a diario, se suceden hechos delictivos.
Uno de los detonantes fue el sucesivo robo de bombas de agua que sufrió el establecimiento (2 en menos de 10 días) y que determinó la pérdida de días de clases.
También se alzó la voz en reclamo del reemplazo del cerco perimetral por un paredón y una serie de necesarias refacciones edilicias en el interior del establecimiento.














