Fue una actividad con niños y familias, donde se difundió el trabajo de los animales, la tenencia responsable de mascotas y la concientización sobre los riesgos de la pirotecnia.
Mauricio Atencio Krause había sido condenado por homicidio culposo tras determinarse su responsabilidad en la muerte de Valentín Mercado Toledo, de 4 años.