Las tareas se realizaron entre Lago Quillén y Lago Huechulafquen. Desde el Ejecutivo local remarcaron la necesidad de una correcta disposición de los residuos.
Fue designada al frente del área con el objetivo de avanzar en un proceso de modernización y optimización de recursos para mejorar los servicios urbanos.
La intervención representaba un desafío técnico de enorme complejidad, dado que este acueducto posee un diámetro de 700 mm, uno de los más grandes de la región.