El sindicato llegó hasta los puentes que unen Cipolletti con Neuquén. Le dijo no a la reforma laboral de Milei y demandó la reapertura de paritarias en la provincia.
La intervención representaba un desafío técnico de enorme complejidad, dado que este acueducto posee un diámetro de 700 mm, uno de los más grandes de la región.